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La hidrataci贸n, un problema especialmente sensible en verano.

22-06-2020
La hidrataci贸n, un problema especialmente sensible en verano.

A nadie le extraña ya que su médico le diga que debe beber al menos 2 litros de agua al día. Es un lugar común en el contexto de los hábitos saludable. ¡Qué diferencia con hace unos 60 o 70 años cuando se nos morían bastantes pacientes en los hospitales por falta de hidratación!

¿Es realmente importante la hidratación para nuestras vidas? Sí, muy importante mantener unos niveles adecuados a lo largo del día. El simple hecho de que el organismo tenga una gran capacidad de adaptación a la falta de líquidos y se proteja de una forma compleja cuando la ingesta es inadecuada, demuestra lo sensible que es a la falta de líquidos.

La deshidratación empieza a alterar las funciones fisiológicas aun sin tener sed. Se genera un estrés que modifica desde nuestro humor hasta nuestras capacidades cognitivas, por no hablar de las más obvias en el sistema muscular. Es decir, en otras palabras, una falta de hidratación altera la mayor parte de las funciones fisiológicas de nuestro organismo.

Lógicamente este problema de la falta de hidratación se incrementa en verano con el incremento de la temperatura y de la humedad, puesto que la pérdida de líquido por la sudoración, especialmente al hacer actividad física, aumenta la necesidad de beber líquidos. 

Cuidado que un exceso de hidratación, especialmente si no va acompañado de comida, puede producir hasta la muerte, por lo que hay que mantener el nivel justo de hidratación.

No se alarmen que se tiene suficiente conocimiento para controlar este problema y los márgenes de lo que podría ser la “normalidad” es bastante amplio. Es decir, que no nos va a pasar nada por un par de vasos de agua de más, o de menos.

¿Algún indicador de estar bien hidratado? Sí, bastantes sencillos. Si tiene la boca seca, tiene sensación de sed, la piel poco elástica (se hace un pellizco y no recupera su estado previo rápidamente) y la orina es de un amarillo un tanto subido, es que debe beber agua.

Si por el contrario la orina es abundante y muy clara, probablemente tendrá un exceso de líquidos.

Atención, es importante remarcar que las personas mayores son más sensibles a la falta de hidratación porque en general los síntomas de “alerta” (sed, piel…) están disminuidos por lo que tienen que beber constantemente.

Desde el punto de vista práctico, ¿qué debo hacer para evitar la deshidratación? Básicamente 2 cosas: tomar líquidos de forma constante (poca cantidad cada vez –medio vaso, por ejemplo,- pero con mucha frecuencia, y evitar las horas de mayor calor para hacer actividad física.

¿Cómo hidratarse? Con agua, por supuesto, pero piense que muchos de los alimentos típicos del verano llevan mucha agua.

Pongamos un patrón diario:

  • Fruta fresca y/o zumos naturales por la mañana
  • Fruta de temporada (sandía, melocotón, melón, cerezas, albaricoques…) a media mañana y media  tarde
  • Ensaladas de todo tipo, tomates, pepinos y demás hortalizas al comer y cenar
  • Segundos platos a la plancha o al horno, evitando las salsas y los  fritos

Y por supuesto agua de forma continua. Evite las bebidas energéticas y los zumos industriales por su alto nivel de azúcares. Y si se toma alguna cerveza o vino, que sea de forma ocasional… y disfrútelo.

Recuerde, beba antes de tener sed, haga ejercicio en las horas más frescas del día y tome los productos de temporada.  Con estas simples medidas evitará los problemas de la deshidratación.

La hidrataci贸n, un problema especialmente sensible en verano.

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